
Misticismo
Padre Jordi Rivero
El estado sobrenatural del alma en que Dios es conocido
mas allá de lo que alcanzan los méritos y técnicas humanas. Los místicos
experimentan a Dios de manera personal e inmediata. Siempre es fruto de
una gracia divina, especial y completamente inmerecida. Pero Dios no se
impone sino que espera nuestra apertura a sus
invitaciones. Son pocos los que están dispuestos
a las purificaciones y compromisos que el amor requiere.
Misticismo Cristiano vs. Misticismo oriental
El misticismo cristiano se
diferencia esencialmente del no cristiano. Reconoce que la realidad a la
que asciende transciende al alma y al cosmos. No confunde el "yo" con el "tu" ni el alma con Dios. Mantiene una
profunda humildad ante la infinita Majestad de Dios. En el misticismo
cristiano toda unión entre Dios y el alma es una unión moral de amor,
dedicada a su voluntad a cualquier costo personal. La persona no se
diluye en Dios, no desaparece. (Meditación
Trascendental>)
Verdaderos y falsos místicos
No es fácil
descubrir a los verdaderos místicos. Son personas muy normales que no
buscan reconocimiento ni impresionar con apariencias externas. Se les conoce mas bien por
su equilibrio en su persona humana, sus
frutos al servicio del Señor y sus virtudes. Son personas Destacan por su
obediencia total a sus
superiores y a la Iglesia en medio de las pruebas,
humildad, sacrificio, caridad, servicio, capacidad de abrazar la
cruz en la vida diaria... El místico no vive siempre en la consolación.
Mas bien sabe mantenerse fiel en grandes pruebas, a veces rechazado por
todos, incluso sintiéndose en la oscuridad, rechazados por Dios. La
máxima experiencia mística es precisamente la de Jesús en la Cruz. La
mística auténtica nunca es evasión de la realidad sino al contrario.
Los falsos
místicos aparentan gran santidad y experiencias sobrenaturales para
buscar atención. Caen en la trampa del
demonio y arrastran a otros. Algunos son enfermos mentales. Es por eso que
la Iglesia nos pide mucha prudencia en relación a los reportes
de místicos y mensajes recibidos del cielo.
Pero la
prudencia y el discernimiento no significan parálisis o rechazo
indiscriminado. Los místicos verdaderos algunas veces no se les descubre
hasta después de muertos, pero otros son llamados por Dios a formar familias
espirituales (Sta. Teresa,
San Juan de la Cruz,
San Juan Bosco,
San Pío de Pietrelcina,
Teresa de
Calcuta,...). Ellos recibieron duras críticas pero su autenticidad
se probó con el tiempo. Pero si sus seguidores
hubiesen esperado la confirmación final de la Iglesia para comenzar la
obra, nunca se hubiese formado la familia espiritual ni se hubiese
enriquecido la Iglesia con sus enseñanzas, carismas y apostolados. El
discernimiento mas bien se da en el camino, mientras que desde el
comienzo se camine humildemente, a la luz de la fe, con fundamentos
sólidos de doctrina y moral y con plena obediencia a la
Iglesia.
Bibliografía:
Hardon, John S.J.; Modern Catholic Diccionary; Eternal Life, Kentucky,
1999.
UNION MISTICA
La unión del
alma con Dios en contemplación profunda. Se caracteriza por una profunda
conciencia de la presencia divina. Tiene una variedad de grados, que no
necesariamente ocurren en sucesión: Las dos noches del alma (noche de
los sentidos y noche del espíritu) que anteceden a la unión mística, la
oración de silencio, la unión plena, éxtasis y matrimonio espiritual.
Bibliografía:
Hardon, John S.J.; Modern Catholic Diccionary; Eternal Life, Kentucky,
1999.