
HEREJÍAS
que atentan
contra la unión de la naturaleza y la persona de Cristo
Ver también otras herejías
Nestorianismo
(Ver
Catecismo
#466)
Nestorianismo, herejía del siglo V, enseñaba la existencia de
dos personas separadas en Cristo
encarnado: una divina (el Hijo de Dios); otra humana (el hijo de
María), unidas con una voluntad común. Toma su nombre de
Nestorio,
patriarca de Constantinopla, quien fue el primero en difundir la
doctrina.
Síntesis de los errores del
nestorianismo:
-
El hijo de la Virgen
María
es distinto del Hijo de Dios.
-
Así como de manera
análoga hay dos
naturalezas en Cristo, es necesario admitir también que existen en Él dos sujetos o personas distintas.
-
Estas dos personas se
hallan ligadas entre sí por una simple unidad accidental o moral.
-
El
hombre Cristo no es Dios, sino portador de Dios.
-
Por la encarnación
el Logos-Dios no se ha hecho hombre en sentido propio, sino que ha
pasado a habitar en el hombre Jesucristo, de manera parecida a como
Dios habita en los justos.
-
Las propiedades humanas
(nacimiento, pasión, muerte) tan sólo se pueden predicar del hombre
Cristo; las propiedades divinas (creación, omnipotencia, eternidad)
únicamente se pueden enunciar del Logos-Dios; se niega, por lo tanto,
la comunicación entre ambas naturalezas.
-
En consecuencia, no es
posible dar a María el título de Theotokos
(Madre de Dios),
que se le venía concediendo habitualmente desde Orígenes. Ella no
es más que "Madre del Hombre" o "Madre de
Cristo". Ver: Madre
de Dios >>
Se opusieron al
nestorianismo importantes prelados, encabezados por
San Cirilo de
Alejandría. La herejía fue condenada y la doctrina aclarada en el
Concilio de Éfeso
en el año 431:
««...habiendo unido consigo el
Verbo, según hipóstasis o persona, la carne animada de alma
racional, se hizo hombre de modo inefable e incomprensible y fue
llamado hijo del hombre, no por sola voluntad o complacencia, pero
tampoco por la asunción de la persona sola, y que las naturalezas que
se juntan en verdadera unidad son distintas, pero que de ambas resulta
un solo Cristo e Hijo; no como si la diferencia de las naturalezas se
destruyera por la unión, sino porque la divinidad y la humanidad
constituyen más bien para nosotros un solo Señor y Cristo e Hijo por
la concurrencia inefable y misteriosa en la unidad... Porque no nació primeramente un hombre vulgar, de la santa Virgen, y luego
descendió sobre ÉL el Verbo; sino que, unido desde el seno materno,
se dice que se somatizó a nacimiento carnal... De esta manera [los
Santos Padres] no tuvieron inconveniente en llamar madre de Dios a la
santa Virgen»» (Dz 111)
Además, en el
Concilio de
Calcedonia en el año 451 declaró:
««Ha de confesarse a uno solo y el mismo
Hijo, nuestro Señor Jesucristo, el mismo perfecto en la divinidad y
el mismo perfecto en la humanidad, Dios verdaderamente, y el mismo
verdaderamente hombre de alma racional y de cuerpo, consustancial con
el Padre en cuanto a la divinidad, y el mismo consustancial con
nosotros en cuanto a la humanidad, semejante en todo a nosotros,
menos en el pecado (Hebr. 4, 15); engendrado del Padre antes de
los siglos en cuanto a la divinidad, y el mismo, en los últimos
días, por nosotros y por nuestra salvación, engendrado de María
Virgen, madre de Dios, en cuanto a la humanidad; que se ha de
reconocer a uno solo y el mismo Cristo Hijo Señor unigénito en dos
naturalezas, sin confusión, sin cambio, sin división, sin
separación, en modo alguno borrada la diferencia de naturalezas por
causa de la unión, sino conservando, más bien, cada naturaleza su
propiedad y concurriendo en una sola persona y en una sola
hipóstasis, no partido o dividido en dos personas, sino uno solo y el
mismo Hijo unigénito, Dios Verbo Señor Jesucristo...»» (Dz
148).
Nestorio contó con el apoyo de varios obispos orientales
que no aceptaron las condenaciones y rompieron con la Iglesia formando
una secta independiente; pero finalmente fue desterrado en el año 436
al Alto Egipto.
Monofisismo
Herejía desarrollada
por el monje Eutiques (m. 454). Se propagó principalmente
entre los siglos
V y VI.
Enseñó que solo había
una naturaleza en la persona de
Cristo, la divina. Se oponía a la doctrina del Concilio de Calcedonia
(451) sobre las dos naturalezas de Cristo. Surge en parte como una
reacción contra el nestorianismo.
A pesar de haber sido
condenado en el
Segundo Concilio de Constantinopla
(553), el
monofisismo encontró apoyo en Siria, Armenia y especialmente entre
los cristianos coptos en Egipto en dónde todavía existe incluso con
una estructura ordenada en las Iglesias Armenias y Coptas entre otras.
Monotelismo
Herejía del siglo VII
que sostenía que Cristo posee dos naturalezas pero una sola voluntad. La herejía
es un intento de
reconciliar las ideas de la herejía monofisita con la ortodoxia
cristiana. El emperador Heracleo (610-641), en un encuentro con los
monofisitas, formuló que Cristo tendía dos naturalezas pero una sola
voluntad. Esta idea recibió apoyo del patriarca de Constantinopla,
Sergio. Este punto de vista fue condenado posteriormente por la
Iglesia de Occidente, lo cual generó un resquebrajamiento con la
Iglesia de Oriente. San Máximo el Confesor escribió una refutación
teológica del monotelismo, en la cual sostuvo que la voluntad era una
función de la naturaleza y no de la persona. El Monotelismo fue
condenado definitivamente por el
Tercer Concilio de Constantinopla
(680), en el cual se afirmó ««dos voluntades naturales o quereres y
dos operaciones naturales, sin división, sin conmutación, sin
separación, sin confusión»» (Dz 291).