La socialización de los niños que
estudian en casa (homeschooling) frente a los que asisten a las
escuelas convencionales está suscitando un gran debate. Un reciente artículo>>>
de Michael Haverluck, de la cadena CBNNews
(Mayo-2-2007),
analizaba los pros y contras de los dos tipos de educación.
Según dicho artículo, muchos padres deciden educar a sus
hijos en casa porque creen que en las escuelas públicas les
acechan serios peligros: el relativismo moral, la violencia, la
presión del ambiente, las drogas y la promiscuidad sexual.
Estas familias creen que la mejor forma de socialización
es que sus hijos imiten a Jesús, sirviendo a los demás y
esforzándose en desmantelar las ambiciones egoístas, en vez de
cultivarlas como puede ocurrir en la educación convencional.
Sin embargo un 92 por ciento de los superintendentes del
sistema escolar público de Estados Unidos piensan que la
educación en el hogar priva a los niños de un desarrollo social
normal y les impide experimentar una vida normal.
¿Pero por qué tanta controversia?
La razón es en parte debida a que el éxodo de estudiantes
de las escuelas públicas –cerca de 4 millones- representa una
amenaza para los fondos que reciben esos centros y para los
puestos de trabajo del profesorado. Además, cada año aumentan en
un 15 a 20 por ciento el número de alumnos que estudian en sus
casas.
JESUS COMO MODELO
Si seguimos el modelo de Jesucristo nos damos cuenta de
que El entendió la importancia del continuo e íntimo contacto
con sus discípulos, por eso El comía, dormía y estaba con ellos
las 24 horas del día. Es muy improbable que Jesús le hubiera
confiado a extraños el entrenamiento de sus discípulos.
De igual manera, las familias que optan por enseñar a sus
hijos en casa confían en que de esa manera su educación sea
sólida y fundada en valores cristianos.
La habilidad de socializar es muy importante en el
desarrollo educacional y varios estudios indican que es muy
superior en los niños que reciben enseñanza en el hogar. Según
un estudio realizado por Thomas Smedley, un 84 por ciento de los
alumnos en el hogar mostraron una gran capacidad de adaptación
social frente a sólo el 23 por ciento de los que asisten a
escuelas públicas.
Este estudio echa por tierra el estereotipo de aislamiento
social de los alumnos en el hogar.
De hecho, cuando llegan a la universidad son mucho “más
carismáticos e influyentes” que los niños que estudiaron en
escuelas públicas, de acuerdo a otro estudio realizado por la
Conferencia Nacional Cristiana de Educadores en el Hogar.
¿SOCIALIZACION BIBLICA O MUNDANA?
Los ideales que se promueven en el sistema de enseñanza
convencional son muy distintos a los cristianos.
Ser “popular, agresivamente competitivo, motivado por todo
lo material y la confianza en sí mismo” es lo que se fomenta en
las escuelas convencionales, de acuerdo al especialista en
educación Michael Mitchell. Sin embargo la educación cristiana
descarta tales “ideales” y, en su lugar, enseña que hay que
desmantelar las ambiciones egoístas, y hay que inculcar
integridad, respecto a los demás, amabilidad, confianza en Dios
y aprendizaje de la Biblia.
Tratar de pisar a los otros va en contra de lo que Jesús
nos pidió de “servir y ser humildes” (Mateo 20:25b-28). Pero
esto no significa que los estudiantes cristianos deban quedarse
atrás en su formación, sino que traten de superarse en todo pero
por la gloria de Dios en vez de por ambiciones egoístas.
El orgullo también se fomenta en las escuelas públicas
pero disfrazado de “autoestima”, en donde les enseñan que “ellos
son la persona más importante del mundo”. Muchos educadores
cristianos
afirman que esa clase de orgullo está en contra de las
enseñanzas de Jesús.
SOCIALIZACION NEGATIVA
El tipo de socialización de las escuelas públicas ha hecho
proliferar una conducta delictiva en la juventud de este país,
de acuerdo al investigador Michael Slavinsky. Los centros
estudiantiles cada vez están más plagados de violencia, drogas,
promiscuidad, problemas emocionales, delincuencia,
desesperación, analfabetismo y desacato a la autoridad.
De la misma manera que cualquier padre sabe que sus hijos
no están preparados para ir a la guerra, muchos cristianos creen
que la juventud no está preparada para defenderse en la batalla
espiritual que está teniendo lugar en las escuelas.
Un estudio del Barna Group muestra que el 80 por ciento de
los niños de familias cristianas que estudian en escuelas
públicas son objeto de ataques y burlas. Y aún peor, les tratan
de “evangelizar” en la religión del humanismo secular.
El 75 por ciento de los niños cristianos que estudian en
escuelas públicas abandonan la religión en su primer año de
college. El porcentaje se reduce dramáticamente, a menos de un 4
por ciento, en los jóvenes cristianos que estudiaron en su
hogar.
Rosa Townsend para
Corazones.org