
“Educar significa introducir a cada persona en la
realidad y en su valor. Educar implica despertar
preguntas decisivas: ¿yo, qué soy?, las cosas, ¿por qué me
sorprenden?, ¿qué significa este deseo de felicidad que
tengo? Sólo cuando cada persona llega a reconocer el
significado que tiene la realidad puede ser verdaderamente
libre”.
-'Educar en la verdad', de J. Padres y E.Toraño (editores) |
ESTUDIO
Catequesis
Cursos Muchos por
Internet
Libros y Medios (Editoras, Tiendas Católicas, libros, revistas, CD)
Historia
Educación de Menores
Ver también:
Catequesis
Educación
niños con niños; niñas con niñas da mejores resultados
Educación Sexual
Educar a
los hijos en el hogar
¿Religión
en las escuelas públicas? ..."que haya más libertad religiosa y
se pueda enseñar religión en las escuelas públicas, si los padres de
familia lo piden, como es su derecho. Esta petición no es para
imponer a todos ...el catolicismo, sino para que haya
opciones diversas, según la decisión de los papás. El mismo derecho
tienen los protestantes, los de otras religiones, y los que no
profesan ninguna. Queremos libertad educativa, no imposición del
Estado."
Consejos de S. Juan Bosco para los educadores (padres incluidos)
Todo bautizado debe
adquirir formación religiosa:
“Todo bautizado, en cuanto testigo de Cristo, ha de adquirir una
formación apropiada a su situación, para que la fe no sólo no se agote
por falta de cuidado en un medio tan hostil como es el ambiente
secularista, sino para sostener e impulsar el testimonio evangelizador”
(Ecclesia in Europa, 49).
Es necesario ofrecer una formación integral,
adaptada para preparar a los jóvenes con una enseñanza que los eduque a
asumir de manera responsable su papel en la familia y en la sociedad,
con una competencia no sólo profesional, sino también humana y
espiritual. -Juan Pablo II, 11-XII-2002
La
Educación según el Concilio Vaticano II
La declaración sobre educación cristiana del concilio
Vaticano II «Gravissimum Educationis», presentaba los principios de la
educación cristiana. Estas son algunas de sus directrices:
- Todos tienen derecho inalienable a una educación.
-
Una educación verdadera tiene como objetivo la formación de la
persona humana en la búsqueda de su fin último y del bien de las
sociedades.
- Todos los cristianos tienen derecho a una educación cristiana.
Esto no se reduce a una mera maduración de la persona humana sino
también a la meta de permitir al bautizado el hacerse más consciente del
don de la fe que ha recibido, y aprender además cómo rendir culto a Dios
y conformar sus vidas personales según el hombre nuevo creado en la
justicia y la santidad de la verdad.
- Los padres tienen la muy seria obligación de educar a sus
descendientes y se les debe reconocer como los primarios y principales
educadores.
- Entre todos los instrumentos educativos, la escuela tiene una
importancia especial.
- La escuela está pensada no sólo para desarrollar con especial cuidado
las facultades intelectuales sino también para formar la capacidad de
juzgar con rectitud, para entregar el legado cultural de las
generaciones precedentes, fomentar el sentido de los valores y preparar
para la vida profesional.
- Los padres tienen el derecho primario e inalienable y la tarea de
educar a sus hijos, y deben gozar de verdadera libertad en su
elección de escuelas. En consecuencia, los poderes públicos, que tienen
la obligación de proteger y defender los derechos de los ciudadanos,
deben considerar, en su preocupación por la justicia distributiva, que
los subsidios públicos se utilicen de tal manera que los padres sean
verdaderamente libres de elegir según sus conciencias las escuelas que
quieran para sus hijos.
- La Iglesia tiene en alta estima a aquellas autoridades civiles y
sociedades que, considerando el pluralismo de la sociedad contemporánea
y respetando la libertad religiosa, ayudan a las familias de manera que
la educación de sus hijos se pueda impartir en todas las escuelas
según los principios morales y religiosos individuales de las familias.
-
La escuela católica persigue metas culturales y la formación
humana de la juventud. Pero su función propia es crear para la
comunidad escolar una atmósfera especial animada por el espíritu
evangélico de libertad y caridad.
"Caballo no domado,
sale indócil,/ hijo consentido, sale libertino (...). No pases por
alto sus errores.... Doblega su cerviz mientras es joven...Enseña a
tu hijo y trabaja en él para que no tropieces por sus desvergüenzas.
(Eclesiástico, 30).